En agosto explicamos, a partir de los aportes de Marcelo Barreiro, investigador del Departamento de Ciencias de la Atmósfera y Física de los Océanos de la Facultad de Ciencias, qué es El Niño y por qué el fenómeno que se desarrolla durante este año presenta características particularmente intensas. En aquella nota, Barreiro explicaba que El Niño se origina en la interacción entre el océano y la atmósfera del Pacífico y consiste en un calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico ecuatorial. Aunque ocurre a miles de kilómetros de nuestro país, esta alteración modifica la circulación atmosférica y puede repercutir sobre las lluvias, los vientos y las temperaturas en nuestro país.
En Uruguay, sus efectos no son necesariamente iguales en todo el territorio. La relación entre la intensidad del fenómeno y las precipitaciones serámás marcada en el norte y noreste, mientras que al sur del Río Negro el comportamiento puede ser diferente e incluso podrían registrarse períodos con lluvias por debajo de lo normal.
Es en este contexto que investigadores de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República desarrollaron una nueva herramienta digital para analizar cómo se manifiesta el fenómeno en Uruguay y qué impactos pueden esperarse según la región, la época del año y la intensidad del episodio.
Un portal para entender qué puede pasar en Uruguay
El portal, desarrollado por investigadores del Departamento de Ciencias de la Atmósfera y Física de los Océanos, reúne alrededor de tres décadas de información científica. La plataforma es interactiva y permite cruzar datos de precipitaciones, temperaturas, vientos, caudales y períodos secos y húmedos, teniendo en cuenta la región del país, la estación del año y la intensidad del fenómeno. También se pueden realizar comparaciones con años de La Niña y años neutros.
Su objetivo es concentrar en un único lugar datos que hasta ahora podían encontrarse dispersos entre distintas instituciones y ponerlos a disposición de especialistas y tomadores de decisiones, pero que al mismo tiempo sea comprensible para personas que no tienen formación específica en meteorología o ciencias de la atmósfera.
Para determinar la intensidad de los episodios se toma como referencia cuánto se aparta de su promedio la temperatura de la superficie del mar en una determinada región del Pacífico ecuatorial. De acuerdo con la clasificación utilizada en la herramienta, una anomalía de 1,5 °C corresponde a un Niño fuerte y una de 2 °C a uno muy fuerte. En el episodio actual, algunos modelos proyectan que la temperatura de la superficie del Pacífico ecuatorial podría acercarse a los 4 °C por encima del promedio, lo que colocaría a este Niño entre los episodios más intensos registrados.
Del clima a la actividad productiva
Una de las principales conclusiones que permite visualizar el portal es que no existe un único “impacto de El Niño” sobre Uruguay. El fenómeno dura aproximadamente un año, pero sus efectos cambian según la estación y la zona del país.
La utilidad de esta información está en que permite trasladar los datos climáticos a decisiones concretas. Conocer cómo se comportaron las lluvias y los caudales en episodios anteriores puede ayudar a anticipar escenarios que afecten la producción, la disponibilidad de agua o el funcionamiento de los embalses, además de contribuir a prepararse frente a posibles inundaciones.
En relación con los caudales, durante los episodios de El Niño fuertes y muy fuertes, el río Uruguay presenta dos picos particularmente marcados, uno en noviembre y otro en mayo. Su comportamiento, además, no depende solamente de las precipitaciones en Uruguay, sino también de las lluvias registradas en el sur de Brasil, ya que el caudal refleja lo que ocurre en toda la cuenca. Los efectos también pueden extenderse hasta el Río de la Plata. Según explicó Barreiro, durante un Niño como este aumenta de manera significativa la descarga del río respecto de la registrada un año neutro. Ese mayor volumen de agua puede transportar más sedimentos, con posibles consecuencias para la calidad del agua en el estuario y la zona costera.
Información para prevenir y planificar
La posibilidad de anticiparse puede influir hasta en la planificación pública. Como se mencionaba, la información sobre precipitaciones, caudales y otros efectos asociados a El Niño puede ser utilizada para elaborar planes preventivos y de contingencia frente a eventuales inundaciones, pero también ante posibles afectaciones en caminería, desplazamientos de personas o interrupciones de actividades. En el caso de la producción, además, permite considerar con mayor anticipación escenarios que puedan repercutir sobre los rendimientos, los recursos hídricos y, de forma indirecta, sobre la actividad económica.
La herramienta también busca insertarse en ese circuito de toma de decisiones. El equipo de la Facultad de Ciencias mantiene un vínculo con el Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet), que además de participar en el seguimiento de El Niño es una de las instituciones que más información aporta al portal. En este marco, la herramienta fue presentada a las autoridades el viernes 18 de septiembre, con la intención de analizar la evolución del fenómeno y las perspectivas para los próximos meses.
El portal no se alimenta únicamente de información de la Facultad de Ciencias e Inumet. Entre las demás instituciones cuyos datos reúne se encuentran el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), el European Centre for Medium-Range Weather Forecasts, el Instituto de Mecánica de los Fluidos e Ingeniería Ambiental (IMFIA) de la Facultad de Ingeniería de la Udelar y el Instituto Nacional del Agua de Argentina.
De mirar el pasado a anticipar el futuro
El portal todavía se encuentra en una fase de desarrollo. La próxima etapa prevista por el equipo es incorporar herramientas que permitan hacer pronósticos para el futuro cercano. La idea es cubrir un período intermedio entre el pronóstico meteorológico convencional y las proyecciones climáticas a largo plazo.
También se prevé sumar nuevos análisis y formas de presentar la información, incorporando otros factores de variabilidad atmosférica que pueden modificar los efectos de El Niño a escalas de tiempo más cortas.
De esta manera, la plataforma busca ampliar progresivamente su utilidad. Además de analizar el comportamiento histórico del fenómeno, la incorporación de nuevas herramientas permitirá realizar un seguimiento de su evolución y analizar posibles escenarios para las próximas semanas.
Algunas menciones en prensa: nota 1, nota 2, nota 3, nota 4
Agustín Amaro- setiembre 2026