Un equipo liderado por la Dra. María J. Albo, investigadora de la Facultad de Ciencias y exploradora de National Geographic, estudia el comportamiento inusual como revelador en arañas neotropicales: los “regalos nupciales” y cómo, en condiciones ambientales extremas, pueden transformarse en estrategias de engaño.

Dra. María J. Albo. Bióloga, Facultad de Ciencias, Sección Entomología. Boquerón, Perú. Foto por: Diego Battiste
El regalo como moneda de cambio reproductiva
En el vasto mundo de las arañas —con más de 50.000 especies documentadas—, menos de 20 presentan un comportamiento tan particular como el ofrecimiento de regalos nupciales. El estudio liderado por la Dra. Albo, se centra en la familia Trechaleidae, un grupo de arañas semiacuáticas que habitan en ambientes riparios. Los ambientes riparios son ecosistemas de transición entre el medio acuático y terrestre, ubicados en los márgenes de ríos y arroyos.
Este comportamiento se suma a una amplia diversidad de estrategias reproductivas en arañas, que incluyen desde el canibalismo hasta complejos rituales de cortejo basados en vibraciones o señales visuales.
En condiciones normales, las especies que practican el ofrecimiento de regalo, el macho específicamente, captura una presa, la envuelve en seda y se la ofrece a la hembra como parte del cortejo. Este gesto cumple una función adaptativa clave: mientras el macho aumenta sus probabilidades de cópula, la hembra obtiene nutrientes que impactan directamente en su éxito reproductivo y en la calidad de sus huevos.
En su origen, este intercambio funciona como un beneficio mutuo, lo que favorece la permanencia del rasgo a lo largo del tiempo evolutivo.


Macho de Paratrechalea ornata y macho Trechalea bucculenta cargando un regalo nupcial Foto por: Diego Battiste.
Supervivencia vs. Reproducción: el origen del engaño
Sin embargo, la investigación revela un giro inesperado: No todos los regalos son lo que parecen. Algunos machos recurren a lo que los científicos denominan “regalos engañosos”, es decir, paquetes de seda que contienen restos de comida ya consumidos, fragmentos de plantas, barro o, incluso, están completamente vacíos.
La Dra. Albo logró vincular este comportamiento con la inestabilidad del entorno. En ecosistemas atravesados por climas variables y precipitaciones extremas —donde el riesgo de inundaciones es constante—, los machos tienden a ser más engañosos. “En ambientes más estresantes, los machos necesitan invertir más tiempo y energía en sobrevivir. Si no desconocen cuándo volverán a encontrar presas, cuando consiguen una, preferirán consumir en lugar de ofrecerla a la hembra”, explicó la investigadora.
Más que una anomalía, el engaño se interpreta como una táctica adaptativa en la que la supervivencia inmediata puede imponerse sobre la inversión reproductiva.
Un proyecto de alcance continental
Desde 2023, este trabajo se convirtió en una dimensión internacional gracias al apoyo de National Geographic. El proyecto coordina a una red de más de 20 investigadores y estudiantes en 9 países, incluyendo Uruguay, Brasil, Colombia, Perú, Costa Rica, Ecuador, México y Estados Unidos.

Boquerón, Perú. Grupo de investigadores e investigadoras. Leila Almanza, estudiante de Maestría PEDECIBA, Suam Perlaza,
estudiante de Universidad del Valle, Colombia y María J. Albo, Bióloga evolutiva, Facultad de Ciencias. Foto por: Diego Battiste.
Colecta nocturna. Equipo de investigadoras, Manuelita Méndez estudiante de Maestría PEDECIBA y María J. Albo. Foto por: Diego Battiste.
La Dra. Albo trabaja con estas arañas desde 2007, consolidando una línea de investigación que ha crecido sostenidamente en las últimas décadas. Entre los principales avances se destaca la expansión del conocimiento sobre estas especies: los relevamientos de campo permitieron prácticamente duplicar el número de especies conocidas con este comportamiento, se han identificado cerca de 20 nuevas arañas con comportamiento de regalo nupcial que aún no habían sido descritas formalmente.
En algunos sitios de Uruguay, como aquellos del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) del Ministerio de Ambiente, se han registrado varias especies de esta familia coexistiendo en un mismo entorno, ocupando distintos microhábitats. Algunas de ellas pertenecen a géneros como Paratrechalea y Trechalea, característicos de ambientes asociados al agua.
Estas arañas presentan adaptaciones particulares a estos ambientes: tienen modificaciones en las patas que les permiten caminar y desplazarse sobre la superficie del agua, y además gracias a sus pelos pueden generar una película de aire en su abdomen que les permite bucear. Cuando no están en el agua, se refugian entre piedras, raíces o vegetación cercana a los cursos de agua.
En paralelo, el equipo avanza en análisis genéticos para construir un árbol evolutivo basado en ADN, con el objetivo de determinar si este comportamiento es ancestral o ha aparecido múltiples veces en esta particular familia de arañas.
Además, la investigación busca comprender el impacto ecológico de estos hallazgos y anticipar cómo estas especies podrían responder al cambio climático, dada su sensibilidad a las variaciones en los patrones de lluvia.
Más allá de los datos científicos, la Dra. Albo subraya la importancia de la divulgación. El proyecto desarrolla materiales educativos —como pósteres para áreas protegidas en los diferentes países y contenido para redes sociales— con el objetivo de transformar la percepción pública de las arañas, pasando de ser vistas como una amenaza a reconocerse como modelos biológicos de gran valor. “Cada tesis es un ladrillo que ponemos para construir una historia más completa”, afirmó, destacando que la ciencia es, ante todo, una construcción colectiva y global.
Si sos estudiante de Facultad de Ciencias y te interesa participar de la investigación puedes comunicarte por correo a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Claudia Ciaffaglione-Abril 2026.