Transformar el conocimiento generado en el laboratorio en soluciones para problemas concretos es uno de los desafíos que enfrenta hoy la ciencia. Ese es el camino que comenzaron a recorrer Natalia Echeverría y Daniela Megrian, investigadoras de la Facultad de Ciencias y del Instituto Pasteur de Montevideo respectivamente, con la creación de LyseraBio, una startup de base científico-tecnológica que busca contribuir a enfrentar uno de los grandes problemas actuales de salud: la multirresistencia bacteriana.

 

Del laboratorio a la startup

El proyecto nació luego de años de trabajo con bacteriófagos, virus que infectan naturalmente a las bacterias, y de la posibilidad de aprovechar no solo a los fagos como agentes antimicrobianos con potenciales aplicaciones tanto en salud humana como animal, sino también las proteínas que producen y cuyas funciones aún conocemos poco. Para Natalia, además, el ejemplo cercano de los investigadores Pilar Moreno y Gonzalo Moratorio, cofundadores de una startup biotecnológica, fue un estímulo para comprobar que transformar investigación en emprendimiento también era un camino posible desde Uruguay.

La propuesta de LyseraBio combina dos perfiles científicos que se complementan. Natalia es bióloga, especializada en microbiología y virología, y cuenta con una fuerte formación experimental en biología molecular, particularmente en clonación y expresión de proteínas. Daniela es bioquímica, magíster en bioinformática y doctora en microbiología, y estudia bacterias y fagos desde una perspectiva evolutiva y funcional.

Mientras Daniela puede explorar millones de secuencias para identificar candidatos potencialmente interesantes, Natalia puede producir esas proteínas en el laboratorio y evaluar experimentalmente su actividad. “Trabajando por separado, el proyecto quedaría incompleto”, explican. Esa complementariedad permite combinar análisis de grandes volúmenes de información con validación experimental.

Por otra parte, la innovación está en dónde buscan nuevos antimicrobianos: mientras algunas proteínas de fagos, como las endolisinas, ya han sido ampliamente estudiadas, LyseraBio busca explorar sistemáticamente otras funciones antimicrobianas que permanecen ocultas en sus genomas. “Es como abrir una caja de Pandora que sabemos que contiene una enorme diversidad molecular, pero que todavía conocemos muy poco”, señalan.

 

Aprender a emprender

El camino para transformar la investigación en un emprendimiento también implicó aprender, volver a intentar y reformular la propuesta. En diciembre de 2024, Natalia y Daniela se postularon por primera vez a GRIDX, pero no superaron la primera entrevista. Volvieron a intentarlo en diciembre de 2025 y quedaron entre los 50 perfiles que pasaron a la segunda entrevista, de más de 500 postulaciones de toda Latinoamérica. Finalmente fueron seleccionadas entre los 20 proyectos que participaron de Ignite, un programa de tres meses orientado al desarrollo emprendedor. La experiencia les permitió transformar una idea científica en una propuesta de negocio, comprender mejor su diferencial y aprender a comunicarlo. Además, durante el programa se incorporó al equipo Julieta Boretti como CEO, aportando la experiencia en el área de negocios que complementa el perfil científico. Actualmente LyseraBio transita la etapa Build del programa Transform, con el fin de acceder a una inversión que permitiría constituir la startup, acceder a espacios de incubación, financiar capacidad de cómputo, adquirir reactivos e insumos y continuar con la validación experimental de sus proteínas candidatas.

Para las investigadoras, que una investigación desarrollada en la Universidad de la República pueda convertirse en una empresa de base científica también significa abrir nuevas oportunidades para quienes se forman en ciencia. En los próximos años esperan validar sus primeras proteínas candidatas, avanzar con aquellas que demuestren mayor potencial y, a más largo plazo, construir una plataforma capaz de descubrir sistemáticamente nuevas herramientas antimicrobianas a partir de la diversidad de los bacteriófagos. El desafío es pasar de demostrar que una proteína tiene actividad antimicrobiana a demostrar que puede convertirse en un producto seguro, eficaz y viable, un proceso que requiere nuevas etapas de validación, recursos y, eventualmente, importantes inversiones. Su aspiración es que algunas de las moléculas que hoy descubren en los genomas de los fagos puedan convertirse en soluciones concretas y que LyseraBio contribuya, desde Uruguay, a generar innovación, empleo altamente calificado y conocimiento con alcance internacional.


Cómo transformar una investigación en una startup

La experiencia de LyseraBio será compartida en “De Paper a Startup: Ciencia con impacto”, un encuentro presencial coorganizado por ATGen-GRIDX y la Facultad de Ciencias para conocer cómo transformar una investigación científica en una startup de base científico-tecnológica. 

El evento se llevará a cabo el miércoles 16 de setiembre a las 13.30 h, en el Salón Seminarios II de Facultad de Ciencias. Allí, Natalia Echeverría contará de primera mano por qué decidió emprender a partir de su investigación, cómo vivió el proceso y qué implicó construir una startup desde Uruguay. Asimismo, GRIDX presentará cómo acompaña a los equipos científicos durante este camino y habrá un espacio abierto para conversar y hacer preguntas. 

La actividad está dirigida especialmente a investigadores, docentes y estudiantes de posgrado de Biotecnología, Biología, Bioquímica y áreas afines; también están invitados estudiantes de grado interesados en emprender desde la ciencia. Las inscripciones están abiertas en bit.ly/gridxenfcien.

Ante el intento de femicidio que tuvo lugar el martes 1 de setiembre en la Facultad de Medicina de la Universidad de la República, la Facultad de Ciencias expresa su profunda preocupación y repudio frente a lo ocurrido, que constituye un hecho gravísimo de violencia basada en género, inadmisible dentro y fuera de la universidad.

Manifestamos nuestra solidaridad con la estudiante agredida y con su familia, así como también con toda la comunidad universitaria, afectada ante un suceso de esta magnitud.

Frente a hechos de esta gravedad, las instituciones universitarias tenemos la responsabilidad de trabajar en la prevención, detección, abordaje y reparación ante  situaciones de violencia, acoso y discriminación. En este sentido, la Facultad de Ciencias reafirma su compromiso para generar instancias de reflexión colectiva así como para fortalecer las herramientas institucionales orientadas a la construcción de espacios universitarios seguros y libres de violencia.

Si viviste o presenciaste una situación de violencia, acoso o discriminación en la Facultad, existen espacios seguros para consultar o denunciar: Referente VAD de Facultad de Ciencias (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.), Equipo Técnico del Área Tecnologías y Ciencias de la Naturaleza y el Hábitat (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.), Unidad Central sobre Violencia, Acoso y Discriminación (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.).

En virtud del paro intergremial definido para el jueves 3 de setiembre, a partir del día viernes 4 de setiembre la Comisión de Equidad y Género del servicio comenzará a realizar acciones de sensibilización y reflexión respecto a la temática. 

La Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) a través del Fondo Ida Holz financiará 35 proyectos de investigación entre casi 80 propuestas presentadas, superando la previsión inicial de financiar 30 iniciativas. El Fondo estuvo dirigido a proyectos de excelencia académica en todas las áreas del conocimiento, con el objetivo de contribuir al fortalecimiento del sistema científico-tecnológico nacional, la generación de conocimiento original y el apoyo al desarrollo de capacidades en el país.

Las investigaciones tendrán una duración de cinco años y podrán recibir hasta $9.300.000, cubriendo el 100% de su costo total. 

De las casi 80 propuestas presentadas, 55 corresponden a la Universidad de la República (Udelar), y 13 de ellas fueron presentadas por la Facultad de Ciencias, que fue la institución con mayor número de propuestas en esta convocatoria.

De esta forma, resultaron financiados seis proyectos de este servicio universitario:

  • “Ambiente, biodiversidad y biogeoquímica del carbono en el mar uruguayo en el contexto del cambio climático”, con la responsabilidad científica de Danilo Calliari y Pablo Muniz; 
  • “Regulación melatoninérgica del sistema circadiano: interacción genómica, conductual y ambiental con proyección traslacional”, con la responsabilidad científica de Ana Silva y Bettina Tassino; 
  • “Nuevas fronteras en Machine Learning Científico: Integrando Inteligencia Artificial y Ecuaciones Diferenciales en matemática e ingeniería”, con la responsabilidad científica de Mauricio Velasco, Fernando Paganini y Ernesto Mordecki; 
  • “SulfUR: integrando la química redox del sulfuro de hidrógeno a las adaptaciones biológicas”, con la responsabilidad científica de Beatriz Alvarez y Gustavo Salinas;
  • “Pequeños cuerpos del Sistema Solar y Exoplanetas: procesos físicos y dinámicos”, con la responsabilidad científica de Gonzalo Tancredi y Tabaré Gallardo;
  • “El rol del conocimiento previo y la carga cognitiva en la comprensión, la resolución de problemas y su aprendizaje”, con la responsabilidad científica de Juan Carlos Valle Lisboa, María Alejandra Carboni y Alejandro Maiche.

Además del financiamiento de los proyectos, el Fondo contempla el apoyo a la formación de nuevos investigadores e investigadoras. En total, las iniciativas seleccionadas estarán acompañadas por 68 becas de doctorado nacional, de hasta 36 meses, y 35 becas de posdoctorado nacional, de hasta 24 meses, lo que representa 103 becas asociadas a los proyectos seleccionados.

La presentación de los resultados se realizará el 31 de agosto a las 12:30 h, en el Edificio Anexo de la Torre Ejecutiva, con inscripción previa aquí.

La georreferenciación y el análisis espacial son herramientas fundamentales para estudiar el territorio y comprender fenómenos sociales, ambientales y demográficos.

Un equipo del Departamento de Geografía de la Facultad de Ciencias las utilizó para por ejemplo para desarrollar el proyecto “Geografía de los mundialistas uruguayos · 96 años de raíces territoriales (1930–2026)”, una visualización interactiva que analiza la distribución territorial de los futbolistas que representaron a Uruguay en los mundiales a partir de su lugar de nacimiento. La iniciativa utiliza el fútbol como puerta de entrada para mostrar el potencial de estas metodologías.

Ubicar el lugar de nacimiento de un futbolista en un mapa puede parecer una tarea sencilla. Sin embargo, detrás de esa representación existe un proceso de investigación que implica recopilar información, verificar su calidad, analizar patrones territoriales y desarrollar formas de visualizar los datos de forma clara e interactiva. Ese trabajo es el que realizan docentes y estudiantes del Departamento de Geografía, quienes emplean tecnologías como los Sistemas de Información Geográfica (SIG) y la teledetección, junto con la cartografía, la fotointerpretación y las técnicas de análisis espacial para estudiar el territorio y comprender cómo se manifiestan distintos fenómenos en el espacio.

 

Una herramienta para comprender el territorio

La base del proyecto, mencionado arriba como ejemplo de las visualizaciones que se pueden desarrollar, parten de la georreferenciación, un procedimiento que consiste en asignar coordenadas geográficas a elementos o eventos, ubicándolos de manera precisa en el espacio. Su utilidad, sin embargo, va más allá de localizar un punto fijo en el mapa. Una vez georreferenciada la información, es posible aplicar técnicas de análisis espacial para identificar patrones de distribución, comparar territorios y relacionar distintas variables. Por ejemplo, esto permite evaluar si las paradas de ómnibus se distribuyen de acuerdo con la localización de la población o su proximidad a otros servicios.

Según explicaron los docentes Yuri Resnichenko y Carol Castañeda, dos de los investigadores que llevaron a cabo el proyecto junto con Juan López de Haro y los estudiantes Tiago Sorensen y Leslie Mangini, del Departamento de Geografía, estas tecnologías forman parte de numerosas líneas de investigación desarrolladas en la Facultad de Ciencias. Se utilizan para estudiar procesos como la distribución de la población, la accesibilidad a servicios de salud y educación, la movilidad, las desigualdades territoriales, el ordenamiento del territorio, la gestión de recursos naturales y la evaluación de riesgos ambientales, entre otros.

 

Del análisis espacial a la comunicación de resultados

Los investigadores señalaron que el desarrollo de una visualización de este tipo comienza con un interés o una curiosidad, con la intención de responder una pregunta. A partir de ella, el equipo evalúa la información disponible, recopila los datos necesarios, los procesa y define la mejor forma de representarlos. Dependiendo del proyecto, pueden dar lugar tanto a herramientas de análisis como a distintas formas de representación cartográfica, desde mapas estáticos hasta visualizaciones interactivas.

En este caso, el resultado es un mapa interactivo que reúne a todos los futbolistas uruguayos que participaron en los mundiales entre 1930 y 2026. La plataforma permite recorrer el territorio, identificar el lugar de nacimiento de cada jugador y acceder a información individual mediante elementos interactivos. Además, ofrece la posibilidad de filtrar los datos por departamento, edición del mundial y posición del jugador, lo que facilita explorar la información desde distintas perspectivas

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Captura de pantalla de la plataforma interactiva "Geografía de los mundialistas uruguayos · 96 años de raíces territoriales (1930–2026)", desarrollada por el Departamento de Geografía de la Facultad de Ciencias

Para llevar adelante estos trabajos, el Departamento de Geografía prioriza el uso de software libre, esto le da a los estudiantes la posibilidad de aplicar estas herramientas en sus propios proyectos. Para el análisis espacial y la elaboración de cartografía se utiliza la herramienta QGIS (Quantum Geographic Information System). Python y R se usan para el procesamiento estadístico y geoestadístico. Luego, tecnologías web como HTML (HyperText Markup Language), CSS (Cascading Style Sheets) y JavaScript sirven para desarrollar las visualizaciones interactivas, que posteriormente se publican en línea.

 

Los desafíos del análisis territorial

Según el equipo de investigadores, uno de los principales desafíos del trabajo con información geográfica es la disponibilidad y calidad de los datos. En muchas investigaciones, la información necesaria no siempre existe o puede encontrarse dispersa entre distintas instituciones, elaborada con criterios diferentes o con distintos niveles de precisión.

A esto se suma la falta de metadatos suficientes, es decir, información que permita conocer cómo fueron generados esos datos, cuál es su origen, qué limitaciones tienen y hasta qué punto pueden ser utilizados para los análisis. La ausencia de criterios comunes también puede dificultar la integración de distintas fuentes y la comparación entre territorios.

Además, los análisis geográficos se apoyan en modelos conceptuales y espaciales que representan de manera simplificada la realidad para facilitar el estudio de fenómenos complejos. Si bien estos modelos permiten comprender distintos procesos territoriales, la confiabilidad de sus resultados depende de la calidad, precisión y actualidad de la información utilizada, así como de la metodología empleada para su construcción y validación.

 

Más allá del caso de estudio

Aunque el proyecto sobre los mundialistas utiliza el fútbol como eje, las herramientas empleadas tienen aplicaciones mucho más amplias. La georreferenciación y el análisis espacial permiten estudiar transformaciones urbanas, procesos demográficos, efectos territoriales del cambio climático, planificación territorial, acceso a servicios públicos y gestión ambiental, entre otros fenómenos en los que la dimensión geográfica resulta determinante.

El Departamento de Geografía aplica estas metodologías para la realización de diversos proyectos, tales como estudios sobre las transformaciones del territorio vinculadas a la producción arrocera en Uruguay, investigaciones que analizan las relaciones entre ambiente y salud a partir del uso de agroquímicos, y trabajos orientados a comprender la vulnerabilidad y los riesgos ambientales. En estos casos, los Sistemas de Información Geográfica, la cartografía y el análisis espacial permiten integrar distintas fuentes de información para estudiar cómo las actividades humanas y los procesos ambientales transforman el territorio.

De esta forma, el proyecto de los mundialistas desarrollado por el equipo de docentes y estudiantes del Departamento de Geografía de la Facultad de Ciencias, no solo ofrece una nueva forma de recorrer la historia de los futbolistas que representaron al país en los mundiales, sino que también muestra cómo estas metodologías permiten transformar datos geográficos en conocimiento sobre la organización, la dinámica y las transformaciones del territorio, y así contribuir a la investigación científica.

 

Agustín Amaro- Agosto 2026

El fenómeno de El Niño atraviesa en 2026 una evolución particularmente intensa y sus efectos podrían hacerse sentir en Uruguay durante los próximos meses. Marcelo Barreiro, físico y oceanógrafo del Departamento de Ciencias de la Atmósfera y Física de los Océanos de la Facultad de Ciencias, explicó que este fenómeno se origina en la interacción entre el océano y la atmósfera del Pacífico y puede modificar los vientos, las precipitaciones y las temperaturas en nuestro país.

El Niño consiste en un calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico ecuatorial que ocurre de forma irregular, aproximadamente cada dos a siete años, y constituye la fase opuesta a La Niña. En Uruguay, su principal efecto suele ser un aumento de las precipitaciones, fundamentalmente al norte del Río Negro, durante octubre-diciembre y marzo-mayo. El calentamiento de una enorme extensión del océano, que alcanza los primeros 200 metros de profundidad, implica una importante acumulación de energía en la región del Pacífico ecuatorial centro-este. La atmósfera responde a ese calentamiento corriendo las lluvias hacia el Pacífico central, lo cual genera ondas atmosféricas que se propagan hacia distintas regiones del mundo alterando los vientos y, en consecuencia, las lluvias y las temperaturas.

En este sentido, la intensidad del episodio actual es uno de sus rasgos más destacados. Según Barreiro, no se había registrado un período junio-julio con temperaturas oceánicas tan altas en los últimos 150 años. La evolución observada en 2026 ya superó a la de El Niño de 1997-98 y se acerca a la de 2015-16, conocido como “Niño Godzilla”. Además, algunos modelos proyectan aumentos superiores a 3 °C.

La dinámica que da origen al fenómeno involucra una interacción permanente entre el océano y la atmósfera. En condiciones normales, los vientos desplazan las aguas cálidas hacia Australia y favorecen el ascenso de aguas más frías frente a las costas de Perú. Cuando esos vientos se debilitan, el agua caliente acumulada comienza a desplazarse hacia el este. Esto redistribuye la energía del océano y modifica la atmósfera, que a su vez retroalimenta el movimiento de las aguas. Así, pequeños cambios iniciales pueden favorecer un mayor debilitamiento de los vientos y el desplazamiento de cantidades crecientes de agua cálida hacia el este.

Para Uruguay, el efecto esperado no se limita a un aumento de los acumulados de lluvia. El Niño también modifica la forma en que se producen las precipitaciones y aumenta la frecuencia de eventos extremos de lluvia diarios. En particular, durante octubre, noviembre y diciembre, se espera un número importante de estos eventos en el norte del país, los cuales están acompañados de vientos intensos asociados a las tormentas. Esto supone que el impacto del fenómeno no necesariamente se traducirá solo en más días lluviosos, sino también en episodios de precipitaciones más intensas. En cuanto a la temperatura, se espera que la primavera que está por comenzar y el otoño del año que viene sean más fríos de lo normal en todo el país.

La presencia de un evento El Niño muy fuerte como el que se está desarrollando, además, permite mejorar la previsibilidad climática de los próximos trimestres. El fenómeno suele comenzar alrededor de julio, alcanzar su máxima intensidad entre noviembre y enero y luego debilitarse hasta junio del año siguiente. Esta evolución permite anticipar con mayor precisión sus efectos sobre las precipitaciones y temperaturas, y elaborar perspectivas para períodos más extensos, como las tendencias desarrolladas por el Instituto Uruguayo de Meteorología y la Universidad de la República, disponibles aquí.

 

Manuela Pereira- Agosto 2026

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